Para obtener resultados óptimos, generalmente se recomienda mantener un estiramiento durante unos 15 a 30 segundos. Esta duración permite que los músculos se relajen y se alarguen, lo que ayuda a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento. Durante este tiempo, concéntrate en respirar profundamente y mantener una tracción suave en el músculo sin forzar hasta el punto de dolor.

Si tu objetivo es mejorar la flexibilidad, puedes repetir el estiramiento de 2 a 4 veces por cada grupo muscular, permitiendo breves períodos de descanso entre cada repetición. También es beneficioso escuchar a tu cuerpo; si un estiramiento se siente particularmente tenso, mantenerlo un poco más de tiempo puede ser útil, siempre y cuando te sientas cómodo y evites cualquier dolor agudo.